¿Qué es la diabetes gestacional y por qué aparece?
La diabetes gestacional es una forma de diabetes mellitus que aparece por primera vez en el segundo o tercer trimestre del embarazo [1]. El cuerpo produce insulina, pero las hormonas secretadas por la placenta bloquean parcialmente su acción. Cuando el páncreas no logra producir suficiente insulina para compensar esta resistencia aumentada, la glucemia se eleva por encima de los valores normales [2].
El proceso aparece gradualmente, a medida que la placenta crece y libera cantidades cada vez mayores de hormonas diabetógenas, es decir, de hormonas que elevan la glucemia [1]. Factores como el exceso de peso antes del embarazo, la edad superior a 35 años y los antecedentes familiares de diabetes tipo 2 aumentan el riesgo de desarrollar esta afección. No obstante, la diabetes gestacional también puede aparecer en mujeres sin factores de riesgo evidentes.
¿En qué se diferencia la diabetes del embarazo de otros tipos?
La diabetes gestacional se diferencia fundamentalmente de los demás tipos por su causa temporal y específica del embarazo [2]. En la diabetes tipo 1, el sistema inmunitario destruye las células productoras de insulina, y esa destrucción es permanente. En la diabetes tipo 2, el cuerpo se vuelve resistente a la insulina a lo largo de varios años debido al estilo de vida y a la predisposición genética.
En la diabetes gestacional, la resistencia a la insulina está causada por las hormonas placentarias y suele desaparecer después del parto [1]. No es una enfermedad autoinmune ni implica la destrucción de las células beta del páncreas, es decir, de las células que producen la insulina. Por lo general, el tratamiento solo es necesario durante el embarazo, aunque el riesgo de desarrollar posteriormente diabetes tipo 2 permanece elevado, como muestra la figura siguiente [3].
La diabetes gestacional frente al tipo 1 y al tipo 2
¿Por qué no había diabetes antes del embarazo?
Antes del embarazo, el páncreas producía suficiente insulina para las necesidades del cuerpo. No existían hormonas placentarias que interfirieran con la acción de la insulina. El organismo mantenía un equilibrio entre la producción de insulina y la necesidad de glucosa de las células [4].
El embarazo exige más energía al organismo y cambia la forma en que este utiliza la glucosa. Las hormonas placentarias aumentan progresivamente la resistencia a la insulina, y el páncreas debe duplicar o incluso triplicar su producción de insulina [1]. Si se supera esta capacidad de adaptación, aparece la hiperglucemia, es decir, la diabetes gestacional.
¿La diabetes gestacional es temporal o permanente?
La diabetes gestacional es por definición una afección temporal, que se resuelve en la mayoría de los casos después del parto [2]. Cuando se expulsa la placenta, las hormonas responsables de la resistencia a la insulina desaparecen rápidamente [1]. La glucemia suele volver a los valores normales en las primeras horas o días tras el parto.
No obstante, temporal no significa sin consecuencias a largo plazo. Las mujeres con antecedentes de diabetes gestacional siguen expuestas al riesgo de diabetes tipo 2. Entre el 30% y el 50% desarrollan diabetes tipo 2 en 15-20 años, y el riesgo a lo largo de la vida puede llegar hasta el 60% [3]. Por ello, la monitorización de la glucemia tras el parto y un estilo de vida saludable son esenciales para prevenir la diabetes tipo 2.
¿En qué trimestre aparece con más frecuencia la diabetes gestacional?
La diabetes gestacional aparece con mayor frecuencia en el segundo trimestre, por lo general entre las semanas 24 y 28 del embarazo [2]. Es el período en que la placenta alcanza un tamaño suficiente para producir cantidades significativas de hormonas diabetógenas. Por eso, la prueba de tolerancia a la glucosa (PTGO) se realiza precisamente en este intervalo [3].
En el tercer trimestre, la resistencia a la insulina sigue aumentando, a un ritmo menor, y alcanza su máximo en las semanas 32-36 [1]. Algunos casos de diabetes gestacional se diagnostican más tarde, si el cribado estándar resultó negativo, pero los factores de riesgo persisten y se manifiestan posteriormente. Una glucemia con valores de diabetes detectada ya en el primer trimestre indica, en la mayoría de los casos, una diabetes preexistente que no se había descubierto antes del embarazo, y no una diabetes provocada por él.
¿Qué frecuencia tiene la diabetes gestacional?
La diabetes gestacional afecta entre el 10% y el 14% de los embarazos a nivel mundial, con variaciones según la población estudiada y los criterios diagnósticos empleados [5]. La prevalencia varía de forma significativa entre regiones, siendo mayor en Oriente Medio, el norte de África y el sudeste asiático [2]. En la práctica, este porcentaje significa que la prueba de tolerancia a la glucosa de las semanas 24 a 28 forma parte de los cuidados habituales del embarazo y no es una medida reservada a las mujeres de riesgo.
En las últimas décadas, la incidencia de la diabetes gestacional ha aumentado de forma constante, en paralelo con la epidemia mundial de obesidad [2]. Los cambios en el estilo de vida, la edad materna más avanzada y el aumento de la prevalencia de la obesidad contribuyen a esta tendencia. La estandarización de los criterios diagnósticos propuestos por el IADPSG (un grupo internacional de expertos en diabetes y embarazo) ha permitido una estimación mundial más precisa de esta afección [5].
¿Qué hormonas del embarazo afectan a la glucemia?
Varias hormonas secretadas por la placenta interfieren con la acción de la insulina [4]. El lactógeno placentario humano (hPL) desempeña el papel principal: aumenta la resistencia a la insulina porque activa la lipólisis, es decir, la descomposición de las grasas de reserva, y envía a la sangre ácidos grasos libres [1]. La progesterona y el estrógeno también contribuyen a reducir la sensibilidad de los tejidos a la insulina.
El cortisol, la hormona producida por las glándulas suprarrenales, también aumenta durante el embarazo y amplifica la resistencia a la insulina actuando sobre los receptores glucocorticoides, es decir, sobre los puntos de la célula a través de los cuales ejerce su efecto [6]. La hormona del crecimiento placentaria y la leptina completan este cuadro hormonal complejo, que presiona la capacidad del páncreas para secretar insulina [4].
¿La diabetes gestacional puede aparecer en cualquier embarazo?
Sí, la diabetes gestacional puede aparecer teóricamente en cualquier embarazo, incluso en mujeres sin factores de riesgo aparentes. No obstante, el riesgo es significativamente mayor si se ha tenido diabetes gestacional en un embarazo anterior [7]. Entre el 30% y el 50% de las mujeres afectadas volverán a desarrollar diabetes gestacional en un embarazo posterior, con tasas más altas en poblaciones de riesgo elevado [8].
Otros factores que aumentan la probabilidad incluyen el exceso de peso, la edad superior a 35 años, los antecedentes familiares de diabetes tipo 2 y el síndrome de ovario poliquístico [3]. Haber tenido un embarazo sin diabetes gestacional no garantiza que los siguientes embarazos sean iguales. Cada embarazo debe monitorizarse de forma individual, y la determinación de la glucemia sigue siendo obligatoria.
¿Por qué la placenta influye en el metabolismo de la glucosa?
La placenta influye en el metabolismo de la glucosa para asegurar un aporte continuo de nutrientes al feto [6]. El feto depende exclusivamente de la glucosa materna para su crecimiento y desarrollo, ya que no es capaz de producir por sí mismo lo necesario. Al aumentar la resistencia a la insulina de la madre, la placenta dirige más glucosa hacia la circulación fetal [4].
Este mecanismo es una adaptación evolutiva que funciona bien mientras el páncreas materno pueda compensar [6]. La placenta actúa como un órgano endocrino complejo, secretando hormonas que reconfiguran el metabolismo materno. Cuando esta reconfiguración supera la capacidad de adaptación de la madre, el resultado es la diabetes gestacional [1].
¿Qué ocurre con la diabetes después del parto?
Tras la eliminación de la placenta, las hormonas responsables de la resistencia a la insulina desaparecen rápidamente de la circulación [1]. En la mayoría de los casos, la glucemia vuelve a la normalidad en las primeras horas o días después del parto. El tratamiento con insulina o antidiabéticos orales suele suspenderse inmediatamente después del parto, si bien el momento y la decisión corresponden al equipo médico, que sigue vigilando las glucemias [2].
No obstante, es esencial realizar una prueba de tolerancia a la glucosa entre 4 y 12 semanas después del parto, para confirmar la resolución del problema [3]. El riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 permanece elevado a largo plazo, motivo por el cual se recomienda un control anual prolongado. La lactancia materna, el mantenimiento de un peso normal y la actividad física regular pueden reducir significativamente ese riesgo en una madre con antecedentes de diabetes gestacional [9].
Conclusiones
- La diabetes gestacional surge por una resistencia a la acción de la insulina, inducida por las hormonas placentarias, y suele resolverse después del parto, con la expulsión de la placenta [1] [2].
- La afección se diagnostica con mayor frecuencia entre las semanas 24 y 28 del embarazo, cuando la prueba de tolerancia a la glucosa (PTGO) es obligatoria [2] [3].
- Las hormonas del embarazo (hPL, progesterona, estrógeno y cortisol) bloquean normalmente la acción de la insulina para dirigir la glucosa materna hacia el feto [4] [6].
- La diabetes gestacional afecta al 10–14% de los embarazos a nivel mundial, con una tendencia creciente, vinculada a la epidemia de obesidad y a la edad materna más avanzada [2] [5].
- Entre el 30% y el 50% de las mujeres con diabetes gestacional volverán a desarrollar esta afección en embarazos posteriores, y la lactancia materna y un estilo de vida saludable reducen significativamente el riesgo posterior de diabetes tipo 2 [7] [8] [9]. La prueba de tolerancia a la glucosa a las 4-12 semanas del parto muestra si la glucemia ha vuelto a la normalidad [3].
Términos del glosario usados aquí
Referencias
- Unveiling Gestational Diabetes: An Overview of Pathophysiology and Management. Int J Mol Sci. 2025;26(5):2320. PubMed
- Epidemiology and management of gestational diabetes. Lancet. 2024;404(10448):175-192. PubMed
- A Clinical Update on Gestational Diabetes Mellitus. Endocr Rev. 2022;43(5):763-793. PubMed
- The Placental Role in Gestational Diabetes Mellitus: A Molecular Perspective. touchREV Endocrinol. 2024;20(1):10-18. PubMed
- IDF Diabetes Atlas: Estimation of Global and Regional Gestational Diabetes Mellitus Prevalence for 2021 by International Association of Diabetes in Pregnancy Study Group's Criteria. Diabetes Res Clin Pract. 2022;183:109050. PubMed
- Placental control of metabolic adaptations in the mother for an optimal pregnancy outcome. What goes wrong in gestational diabetes? Placenta. 2018;69:162-168. PubMed
- Gestational diabetes: risk of recurrence in subsequent pregnancies. Am J Obstet Gynecol. 2010;203(5):467.e1-6. PubMed
- Recurrence of gestational diabetes mellitus: a systematic review. Diabetes Care. 2007;30(5):1314-1319. PubMed
- Lactation duration and development of type 2 diabetes and metabolic syndrome in postpartum women with recent gestational diabetes mellitus. Int Breastfeed J. 2024;19(1):25. PubMed